martes, 25 de agosto de 2015

Enfermedad de Kawasaki

La enfermedad de Kawasaki es una vasculitis, es decir, una inflamación generalizada de las arterias del organismo. Aparece generalmente en niños menores de cinco años. Inicialmente se presenta como un cuadro febril que no responde a antibióticos. Su complicación más temida es la aparición de aneurismas coronarios, que se da hasta en el 20% de casos si no se administra el tratamiento adecuado. 

Descripción

Aunque es una enfermedad rara (90 de cada 100.000 niños en Japón, que es la zona del mundo donde es más frecuente), es una de las principales causas de enfermedad cardiaca adquirida en niños en los países desarrollados.
La mayoría de los casos ocurren en bebés y menores de cinco años de edad. Rara vez se ve en niños mayores de 8 años.

Causas

Se desconoce la causa de la enfermedad de Kawasaki, pero se sospecha que puede haber un componente genético que condiciona una reacción inmunológica excesiva después de una infección por un agente que no se conoce, probablemente un virus.

Síntomas

La fiebre dura más de 5 días y se presenta con alguno de los siguientes síntomas: sarpullidonódulos linfáticos inflamadosojos enrojecidos y/o labiosgarganta y lengua inflamados. El sarpullido suele presentarse en el torso del paciente y, a veces, se descaman las manos y los dedos. Puede haber ademásirritabilidaddolores articularesdolor abdominalictericia, etc. 
En algunos casos puede asociarse a inflamación del músculo cardiaco (miopericarditis). Su complicación más característica es la aparición de dilatación (aneurismas) de las arterias del corazón (arterias coronarias).
Los aneurismas coronarios se clasifican en función de su tamaño y pueden desaparecer o persistir una vez resuelto el cuadro febril. Cuando mayor es su tamaño más raro es que desaparezcan. Con el tiempo también pueden aparecer estenosis (obstrucciones) de las arterias coronarias, que pueden a su vez complicarse y producir un infarto agudo de miocardio.

Diagnóstico

El diagnóstico se establece cuando hay fiebre de 5 o más días y una de las manifestaciones ya mencionadas: conjuntivitis bilateral, cambios de la mucosa de la boca o lengua, anomalías en los miembros como eritema en palmas, plantas, edema de las manos o piernas o descamación, ganglios cervicales o enrojecimiento cutáneo.
Las alteraciones en las arterias coronarias pueden detectarse mediante la realización de una ecocardiografía. Si los aneurismas persisten una vez resuelto el cuadro febril, puede ser necesaria la realización de electrocardiogramas , ecocardiogramas, ergometrías e incluso cateterismos cardiacos, de forma periódica, para evaluar la evolución de los aneurismas coronarios.  

Tratamiento

El tratamiento inicial consistente en aspirina e inmunoglobulinas a dosis altas ha disminuido la incidencia de aneurismas coronarios a un 5%.
Los pacientes que desarrollan aneurismas múltiples gigantes pueden requerir anticoagulación.

Pronóstico

La complicación que determina el pronóstico es el aneurisma arterial coronario. Aproximadamente 1-2% de los pacientes mueren de la enfermedad y sus complicaciones.


lunes, 17 de agosto de 2015

CLAMIDIA

¿Qué es la infección por clamidia?

La infección por clamidia es una ETS común que puede infectar tanto a los hombres como a las mujeres. Puede causar daños graves y permanentes en el aparato reproductor de una mujer y hacer más difícil o imposible que quede embarazada en el futuro. La infección por clamidia también puede provocar un embarazo ectópico (embarazo que ocurre fuera del útero) que puede ser mortal.

¿Cómo se propaga la infección por clamidia?

Usted puede contraer la infección por clamidia al tener relaciones sexuales anales, vaginales u orales con una persona que tenga esta infección.
Si su pareja sexual es hombre, usted puede contraer la infección por clamidia aunque él no eyacule (acabe).
Si ya ha tenido la infección por clamidia y recibió tratamiento en el pasado, usted puede todavía volver a infectarse si tiene relaciones sexuales sin protección con una persona infectada.
Si está embarazada, usted puede transmitírsela a su bebé durante el parto.

¿Cómo puedo evitar contraer la infección por clamidia?

Usted puede protegerse de contraer la infección por clamidia si:
  • no tiene relaciones sexuales;
  • tiene una relación mutuamente monógama a largo plazo con una pareja a quien se le hayan realizado pruebas y haya tenido resultados negativos para las ETS;
  • usa condones de látex y diques dentales en forma correcta cada vez que tiene relaciones sexuales.

¿Tengo riesgo de contraer la infección por clamidia?

Cualquier persona que tenga relaciones sexuales puede contraer la infección por clamidia mediante relaciones sexuales anales, vaginales u orales sin protección. No obstante, las personas jóvenes sexualmente activas tienen mayor riesgo de contraer esta infección. Esto se debe a factores conductuales y biológicos comunes entre las personas jóvenes. Los homosexuales, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres también corren riesgo debido a que la infección por clamidia puede propagarse mediante las relaciones sexuales orales y anales.
Hable con su proveedor de atención médica de manera honesta y abierta y pregúntele si debe hacerse la prueba de detección de la clamidia o de otras ETS. Si usted es una mujer sexualmente activa de 25 años o menos, debe hacerse la prueba de detección de la clamidia cada año. Los homosexuales, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y las mujeres embarazadas también deben hacerse la prueba de detección de la clamidia.
Embarazo y ETSEmbarazo y ETS

Estoy embarazada. ¿Cómo afecta a mi bebé la infección por clamidia?

Si está embarazada y tiene la infección por clamidia, puede transmitírsela a su bebé durante el parto. Esto podría causar una infección en los ojos o neumonía en el recién nacido. Tener la infección por clamidia puede también aumentar su probabilidad de dar a luz a su bebé de manera prematura.
Si está embarazada, usted debe hacerse la prueba de detección de la clamidia en su primera visita prenatal. Las pruebas y los tratamientos son las mejores maneras de prevenir problemas de salud.

¿Cómo sé si tengo la infección por clamidia?

La mayoría de las personas que tienen la infección por clamidia no presentan síntomas. Si usted presenta síntomas, es posible que no aparezcan por varias semanas después de que haya tenido relaciones sexuales con una persona infectada. Incluso cuando no causa síntomas, la infección por clamidia puede dañar su aparato reproductor.
Ilustración de la anatomía femenina que muestra las trompas de Falopio, los ovarios, el cuello uterino, el útero y la vaginaLas mujeres con síntomas podrían notar los siguientes:
  • secreción vaginal anormal;
  • sensación de ardor al orinar.
Los síntomas en los hombres pueden ser los siguientes:
  • secreción del pene;
  • sensación de ardor al orinar;
  • dolor e inflamación de uno o ambos testículos (aunque esto es menos común).
Los hombres y las mujeres también pueden infectarse por clamidia en el recto, ya sea mediante las relaciones sexuales anales receptivas o la propagación desde otra parte infectada (como la vagina). Aunque por lo general estas infecciones no causan síntomas, pueden provocar:
  • dolor en el recto;
  • secreciones;
  • sangrado.
Debe hacerse revisar por un médico si nota cualquiera de estos síntomas o si su pareja tiene una ETS o síntomas de una ETS, como dolor inusual, secreción con olor, ardor al orinar o sangrado entre periodos.

¿Cómo sabrá mi médico si tengo la infección por clamidia?

Existen pruebas de laboratorio para diagnosticar la infección por clamidia. Es posible que su proveedor de atención médica le pida una muestra de orina o use (o le pida que use) un hisopo para obtener una muestra de las secreciones de su vagina para hacerle una prueba para detectar la clamidia.

¿La infección por clamidia se puede curar?

Sí, la infección por clamidia se puede curar con el tratamiento correcto. Es importante que tome todos los medicamentos que su médico le recete para curar su infección. Cuando se toman de manera adecuada, detienen la infección y pueden disminuir su probabilidad de tener complicaciones en el futuro. Los medicamentos contra la infección por clamidia no se deben compartir con nadie.
La recurrencia de la infección por clamidia es común. Debe volver a hacerse la prueba unos tres meses después del tratamiento, incluso si su pareja sexual o parejas sexuales recibieron tratamiento.

¿Qué pasa si no recibo tratamiento?

A menudo, el daño que inicialmente causa la clamidia pasa desapercibido. Sin embargo, la infección por clamidia puede causar problemas de salud graves.
Si usted es mujer, la infección por clamidia que no se trata puede propagarse al útero y a las trompas de Falopio (los conductos que transportan los óvulos fecundados desde los ovarios hasta el útero), y causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). La enfermedad inflamatoria pélvica por lo general no presenta síntomas; sin embargo, algunas mujeres pueden tener dolor abdominal y pélvico. Aun cuando no cause síntomas iniciales, la enfermedad inflamatoria pélvica puede causar daño permanente al aparato reproductor y dolor pélvico crónico, imposibilidad de quedar embarazada y embarazo ectópico (embarazo fuera del útero) que puede causar la muerte.
Los hombres raramente tienen problemas de salud asociados a la infección por clamidia. En ocasiones, la infección se propaga al conducto que transporta el semen desde los testículos, lo cual causa dolor y fiebre. La clamidia, en muy pocos casos, puede causar que un hombre no pueda tener hijos.
Una infección por clamidia que no se trate también puede aumentar su probabilidad de contraer o transmitir el VIH, el virus que causa el SIDA.

Recibí tratamiento contra la infección por clamidia. ¿Cuándo puedo tener relaciones sexuales nuevamente?


Usted no debe tener relaciones sexuales de nuevo hasta que usted y su pareja sexual o sus parejas sexuales hayan completado el tratamiento. Si su médico le recetó un medicamento de una sola dosis, deberá esperar siete días después de haberlo tomado, antes de volver a tener relaciones sexuales. Si su médico le recetó un medicamento que debe tomar durante siete días, deberá esperar a terminar todas las dosis antes de tener relaciones sexuales.

martes, 11 de agosto de 2015


¿Qué es la tuberculosis y cómo se trata?



P: ¿Qué es la tuberculosis, cómo se transmite y cómo se trata?
R: La tuberculosis es una enfermedad causada por Mycobacterium tuberculosis, una bacteria que casi siempre afecta a los pulmones. Es curable y prevenible.
La tuberculosis se transmite de persona a persona a través del aire. Cuando un enfermo de tuberculosis pulmonar tose, estornuda o escupe, expulsa bacilos tuberculosos al aire. Basta con que una persona inhale unos pocos bacilos para quedar infectada.
Se calcula que una tercera parte de la población mundial tiene tuberculosis latente; es decir, esas personas están infectadas por el bacilo pero (aún) no han enfermado ni pueden transmitir la infección.
Las personas infectadas con el bacilo tuberculoso tienen a lo largo de la vida un riesgo de enfermar de tuberculosis de un 10%. Sin embargo, este riesgo es mucho mayor para las personas cuyo sistema inmunitario está dañado, como ocurre en casos de infección por el VIH, malnutrición o diabetes, o en quienes consumen tabaco.
Cuando la forma activa de la enfermedad se presenta, los síntomas (tos, fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso, etcétera) pueden ser leves durante muchos meses. Como resultado de ello, en ocasiones los pacientes tardan en buscar atención médica y transmiten la bacteria a otras personas. A lo largo de un año, un enfermo tuberculoso puede infectar a unas 10 a 15 personas por contacto estrecho. Si no reciben el tratamiento adecuado, hasta dos terceras partes de los enfermos tuberculosos mueren.
Desde el año 2000, se han salvado más de 37 millones de vidas gracias al diagnóstico y el tratamiento efectivos. La forma activa de la enfermedad que es sensible a los antibióticos se trata administrando durante seis meses una combinación estándar de cuatro medicamentos antimicrobianos, junto con la facilitación de información, supervisión y apoyo al paciente por un trabajador sanitario o un voluntario capacitado. La gran mayoría de los enfermos tuberculosos pueden curarse a condición de que los medicamentos se suministren y se tomen correctamente.


viernes, 7 de agosto de 2015

Herpes genital

    
El herpes genital es una infección de transmisión sexual (ITS), causada por el virus del herpes simple (VHS).
Este artículo se enfoca en la infección por el VHS tipo 2 (VHS-2).


Causas

El herpes genital afecta la piel o las membranas mucosas de los genitales. El virus se disemina de una persona a otra durante el contacto sexual.
Hay dos tipos de VHS: 
  • El VHS-1 generalmente afecta la boca y los labios y causa herpes labial (aftas) o herpes febril. Sin embargo, se puede transmitir de la boca a los genitales durante el sexo oral.
  • El VHS-2 casi siempre causa el herpes genital y se puede transmitir a través de secreciones (líquidos) orales o genitales.
Usted se puede infectar de herpes si su piel, vagina, pene o boca entran en contacto con alguien que ya tiene herpes.
Tendrá más probabilidades de contraer herpes si toca la piel de alguien que tenga ampollas, una erupción o úlceras asociadas al herpes. Sin embargo, el virus se puede diseminar incluso cuando no hay ninguna úlcera ni otros síntomas presentes. En algunos casos, es posible que usted no sepa que está infectado.
Las infecciones genitales por el VHS-2 son más comunes en las mujeres que en los hombres.

Síntomas

Muchas personas con herpes genital nunca presentan úlceras o tienen síntomas muy leves que ni siquiera notan o que confunden con picaduras de insectos u otra afección cutánea.
En los casos en los que se presenten signos y síntomas durante el primer brote, éstos pueden ser graves. El primer brote generalmente sucede al cabo de dos días a dos semanas de resultar infectado.
Los síntomas generales incluyen:
  • Inapetencia
  • Fiebre
  • Indisposición general (malestar)
  • Dolores musculares en la espalda baja, los glúteos, los muslos o las rodillas
  • Ganglios linfáticos inflamados y sensibles en la ingle durante un brote
Los síntomas genitales incluyen la aparición de ampollas pequeñas y dolorosas, llenas de un líquido claro o color paja. Generalmente se encuentran en las siguientes áreas:
  • En las mujeres: las ampollas pueden estar en los labios vaginales externos, la vagina, el cuello uterino, alrededor del ano y en los muslos o en los glúteos.
  • En los hombres: Pueden estar en el pene, el escroto, alrededor del ano, en los muslos o en los glúteos.
  • En ambos sexos: las ampollas pueden estar en la lengua, la boca, los ojos, las encías, los labios, los dedos de la mano y otras partes del cuerpo.
Antes de que las ampollas aparezcan, puede haber hormigueo, ardor, comezón o dolor en el sitio donde las ampollas van a aparecer. Cuando las ampollas se rompen, dejan úlceras superficiales que son muy dolorosas, las cuales finalmente forman costras y sanan lentamente durante 7 a 14 días o más.
Otros síntomas pueden ser:
  • Dolor al orinar.
  • Las mujeres pueden tener flujo vaginal o pueden ser incapaces de vaciar la vejiga y requerir una sonda vesical.
Un segundo brote puede aparecer semanas o meses más tarde. Por lo regular, es menos intenso y desaparece más rápidamente que el primer brote. Con el tiempo, la cantidad de brotes puede disminuir.

Pruebas y exámenes

Se pueden hacer exámenes en las úlceras o ampollas cutáneas para diagnosticar el herpes. Estos exámenes casi siempre se realizan cuando alguien tiene un primer brote o cuando una mujer embarazada presenta síntomas de herpes genital. Los exámenes incluyen:
  • El cultivo del líquido de una ampolla o úlcera abierta. Esta prueba puede dar un resultado positivo para el virus del herpes simple. Ésta es más útil durante el primer brote.
  • Reacción en cadena de la polimerasa (RCP), realizada en el líquido de una ampolla. Este es el examen más preciso para determinar si el virus del herpes está presente en la ampolla.
  • Los exámenes de sangre en los que se analizan niveles de anticuerpos contra el virus del herpes pueden identificar si una persona está infectada con este virus, incluso entre brotes. Un resultado positivo en una persona que nunca ha tenido un brote indicaría una exposición al virus en algún punto del pasado.

Tratamiento

El herpes genital no se puede curar. Se pueden recetar antivirales (como aciclovir o valaciclovir):
  • Ayudan a aliviar el dolor y la molestia durante un brote al sanar las úlceras más rápidamente. Estos fármacos parecen funcionar mejor durante un primer ataque más que en los brotes posteriores.
  • En caso de brotes repetitivos, el medicamento se debe tomar tan pronto como el hormigueo, el ardor o la picazón comiencen o tan pronto como aparezcan las ampollas.
  • Las personas que tienen muchos brotes pueden tomar estos medicamentos diariamente durante un tiempo. Esto puede ayudar a prevenir brotes o a acortar su duración. También puede reducir la probabilidad de transmitirle el herpes a alguien más.
Las mujeres embarazadas se pueden tratar para el herpes durante el último mes del embarazo para reducir la probabilidad de tener un brote en el momento del parto. Si hay un brote alrededor del momento del parto, se recomendará una cesárea para reducir la probabilidad de infectar al bebé.
Los efectos secundarios son poco comunes durante tratamiento con aciclovir y valaciclovir.
Siga las indicaciones del médico sobre cómo cuidar los síntomas de herpes en casa.

Grupos de apoyo

El estrés causado por la enfermedad se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo para el herpes. El hecho de compartir con otras personas que tengan experiencias y problemas en común puede ayudarle a no sentirse solo.

Expectativas (pronóstico)

Una vez que usted resulta infectado, el virus permanece en su cuerpo por el resto de su vida. Algunas personas nunca sufren otro episodio, mientras que otras tienen brotes frecuentes que se pueden desencadenar por fatiga, enfermedad, menstruación o estrés.

Posibles complicaciones

Las mujeres embarazadas que tienen una infección por herpes activa cuando dan a luz pueden transmitirle la infección a su bebé. El herpes puede ser grave y potencialmente mortal para los bebés recién nacidos. Es importante que su médico sepa si usted tiene úlceras por herpes o si ha tenido brotes. Esto permitirá que se tomen medidas para evitar que transmita la infección al bebé.
El virus se puede propagar a otras partes del cuerpo, incluso el cerebro, los ojos, el esófago, el hígado, la médula espinal o los pulmones. Estas complicaciones se presentan con frecuencia en personas que tienen un sistema inmunitario debilitado, debido a VIH o ciertos medicamentos.

Cuándo contactar a un profesional medico

Consulte con el médico si tiene cualquier síntoma de herpes genital o si presenta fiebre, dolor de cabeza, vómitos u otros síntomas durante o después de un brote de herpes.

Prevención

Si usted tiene herpes genital, debe comentarle a su pareja que padece la enfermedad, incluso si no tiene síntomas.
Los condones son la mejor forma de protegerse contra el contagio del herpes genital durante la actividad sexual.
  • El uso correcto y continuo del condón ayuda a evitar la propagación de la enfermedad.
  • Sólo los condones de látex previenen la infección. Los condones de membranas animales (piel de oveja) no funcionan debido a que el virus los puede penetrar.
  • El uso del condón femenino también reduce el riesgo de transmisión del herpes genital.
  • Si bien es muy poco probable, se puede contraer herpes genital aun con el uso del condón.

Nombres alternativos

Herpes en los genitales; Herpes simple genital; Herpesvirus 2; VHS-2

Lepra

    
Es una enfermedad conocida desde los tiempos bíblicos. Esta enfermedad infecciosa provoca úlceras cutáneas, daño neurológico y debilidad muscular que empeora con el tiempo.



Causas

La lepra es causada por la bacteria Mycobacterium leprae. No es muy contagiosa y tiene un largo período de incubación (tiempo antes de que aparezcan los síntomas), lo cual dificulta saber dónde y cuándo alguien contrajo la enfermedad. Los niños son más propensos que los adultos a contraerla.

La lepra tiene dos formas comunes: la tuberculoide y la lepromatosa. Ambas formas ocasionan úlceras en la piel, pero la forma lepromatosa es la más grave y produce grandes protuberancias e hinchazones (nódulos).
La lepra es común en muchos países del mundo y en los climas templados, tropicales y subtropicales. En los Estados Unidos, se diagnostican aproximadamente 100 casos cada año, la mayoría de ellos en el sur, California, Hawaii y las islas de ese país.
Existen medicamentos efectivos. El aislamiento de las personas con esta enfermedad en "colonias de leprosos" no es necesario.
El Mycobacterium leprae resistente a los medicamentos y el aumento del número de casos en todo el mundo han originado una preocupación global acerca de esta enfermedad.

Síntomas

Los síntomas abarcan:
  • Lesiones cutáneas que son más claras que el color normal de la piel
    • lesiones que presentan disminución de la sensibilidad al tacto, al calor o al dolor
    • lesiones que no sanan después de algunas semanas o meses
  • Debilidad muscular
  • Entumecimiento o ausencia de sensibilidad en manos, brazos, pies y piernas

Pruebas y exámenes

  • Prueba cutánea de lepromina que se puede usar para diferenciar las dos formas de la lepra, pero no se usa para diagnosticar la enfermedad
  • Biopsia de lesión de piel
  • Examen de raspado de piel

Tratamiento

Muchos antibióticos diferentes (como dapsona, rifampina, clofazamina, fluoroquinolonas, macrólidos y minociclina) se utilizan para destruir las bacterias que causan la enfermedad. A menudo se administra más de un antibiótico a la vez.
El ácido acetilsalicílico (aspirin), la prednisona o la talidomida se utilizan para controlar la inflamación.

Expectativas (pronóstico)

El diagnóstico temprano de la enfermedad es importante. El tratamiento oportuno limita el daño, evita que la persona propague la enfermedad y le permite llevar un estilo de vida normal.

Posibles complicaciones

  • Desfiguramiento
  • Debilidad muscular
  • Daño neurológico permanente en los brazos y las piernas
  • Pérdida de la sensibilidad

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si tiene síntomas de lepra, especialmente si usted ha estado en contacto con alguien que tenga la enfermedad. En los Estados Unidos, es necesario notificar los casos de lepra a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.

Prevención

La prevención consiste en evitar el contacto físico cercano con personas que no hayan recibido tratamiento. Las personas con medicamentos prolongados se vuelven no infecciosas (no transmiten el microorganismo que causa la enfermedad).